El método pilates

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Joseph H. Pilates inició a principios del siglo XX un sistema de acondicionamiento físico que nos permite ponernos en forma, curar lesiones o entrenar a fondo de una forma saludable, diferente y muy agradable. Pilates empleó sus conocimientos de Yoga, Artes Marciales, danza y fisioculturismo para desarrollar un método que cada día va ganando popularidad, ya que no se basa en el esfuerzo físico sino en la reeducación postural y en la armonía del cuerpo y la mente.

Con el Método Pilates ejercitamos el cuerpo como un todo, para lograr un control del cuerpo de la forma más saludable y eficiente posible, para conseguir un equilibrio muscular, reforzando los músculos débiles y alargando los músculos acortados. En definitiva, aumentamos el control, la fuerza y la flexibilidad del cuerpo, respetando las articulaciones y la espalda.

Esta disciplina utiliza actividades de tensión y estiramiento de las extremidades, siempre con ejercicios lentos y controlados, con movimientos suaves con pocas repeticiones. Los conceptos claves del método Pilates son la precisión, la respiración, la concentración, el control, la alineación, la centralización y la fluidez. Para conseguir aunar todos estos criterios, el sistema utiliza máquinas muy específicas o el suelo, tanto en clases individuales como en grupos pequeños y siempre bajo la supervisión de un profesional, para evitar de esta manera, la mala ejecución de cada uno de los movimientos que componen el sistema.

Los resultados son visibles a corto plazo: los que lo practican afirman que en diez sesiones se notan muchos resultados y, después de treinta, el cuerpo ha cambiado. Con Pilates se consigue una mayor tonificación muscular, mejora el sistema sanguíneo y el linfático, se corrige la postura corporal y se estiliza la figura. Además del físico, la disciplina y la atención se ve notablemente incrementada logrando un dominio total de la motricidad, aumentado la autoestima y el conocimiento de nuestro cuerpo. El método Pilates consigue hacernos más fuertes de cuerpo y mente.

Los movimientos del método están basados en una serie de principios básicos: concentración, control, precisión, fluidez de movimiento, respiración, centralización, imaginación, intuición, integración y flexibilidad; todos estos principios son fundamentales para la correcta ejecución del método, consiguiendo de esta manera bienestar y movilidad en todos nuestros quehaceres diarios.

Esta técnica está indicada para todo el mundo: jóvenes, mayores, persones que realizan otros deportes o todos aquellos con vidas sedentarias. Es recomendable realizar por lo menos dos sesiones semanales de aproximadamente una hora para conseguir la vitalidad y la fuerza necesaria para disminuir el esfuerzo que realizamos en todas las tareas cotidianas y lograr una vida más saludable.