Dieta de mantenimiento

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Cuando terminamos de hacer una dieta, tenemos el temor, de que nuestro cuerpo, sufra un efecto rebote, y cojamos rápidamente los kilos que hemos perdido. Estos miedos son fundados, sobre todo cuando realizamos una dieta muy estricta en la que se prohíbe un gran número de alimentos, que nuestro organismo de forma inconsciente nos pide, una vez terminamos a dieta.

Tenemos que tener claro que la mejor dieta, es la que nos enseña a comer, podemos comenzar en un principio de forma más estricta, pero que poco a poco vaya añadiendo todo tipo de alimentos, hasta enseñarnos a comer de forma que no tengamos la sensación de estar a dieta. Que podamos ser nosotros mismos los que decidamos nuestra alimentación y mantener o incluso seguir perdiendo peso.

Es necesario durante el mantenimiento, que ingerimos mayor número de calorías, que nuestro cuerpo queme ese exceso, realizando ejercicio físico. Simplemente dedicándole 45 minutos al día, podremos con esas calorías de más. Andar, subir escaleras, gimnasia, yoga, bailar, nadar..,cualquier actividad que nos motive a practicarla.

Algunos consejos a seguir pueden ser:

1. Respetar el horario de las comidas, intentar realizarlas todos los días a la misma hora, para respetar el metabolismo.

2. Realizar 3 principales, más almuerzo y merienda, no cayendo en estos, en el picoteo (bollería, dulces), ni en grandes cantidades, que nos puedan quitar apetito para la siguiente comida.

3. Consumir 2 litros de agua al día, que se pueden medir también en infusiones, caldosMantener el cuerpo hidratado es fundamental.

4. No pasar directamente a realizar todas las comidas de mantenimientos, empezar respetando las comidas, y las cenas de la dieta y combinar con desayuno y merienda de mantenimiento. Te ayudará a organizar y saber lo que tienes que hacer de comer o cenar. Ya que después de un tiempo donde te daban planificadas las comidas, volver a elaborar tú los menús, puede venir un poco cuesta arriba y puede derivar en comer cosas rápidas o improcedentes, por lo que no debes olvidar del todo los menús de tu dieta.

5. Seguir manteniendo los productos integrales o bajos en calorías( leche, cereales, yogurt.)

6. Es muy importante el consumo prioritario de fruta y verdura, frente a otros alimentos.

7. Continuar con el consumo de huevos, carnes bajas en grasas y pescado, preferiblemente a la plancha, hervido o al horno, evitar los fritos en la medida de lo posible.

Se deben combinar los alimentos de forma variada, para que no se convierta en algo monótono y sobre todo, para no tener la sensación de estar siempre a dieta, sino que nos cuidamos de forma equilibrada, para estar sanos y mantener nuestro peso:

Desayuno:

Café con leche descremada
Infusión
Zumo
Galletas
Tostada pequeña con aceite
Cereales integrales
Fruta

Almuerzo:

Yogurt
2 piezas de fruta
Barrita de cereales

Comida:

Comenzar siempre con una ensalada, en sus múltiples variedades ( mediterránea, pasta, con fruta)
Primer plato: Caldo de pollo, cremas de verduras, sopa de pescado..
Segundo plato: Carne (pollo, ternera, conejo, pavo) a la plancha, al horno, con verdura y patatas asadas.
O pescado a la plancha o al horno, con verduras y patatas.
Postre: terminar con una pieza de fruta o algún postre lácteo desnatado.

Merienda:

Leche
Infusiones
Zumo
Yogurt
Barrita cereales
Fruta

Cena:

Berduras a la plancha y pescado
Tortilla francesa con york..
Cremas o purés de verdura con pescado
Pollo con verdura y patatas asadas.

Hay múltiples combinaciones para realizar, progresivamente añadir platos elaborados de caliente (lentejas, cocido sin grasas, paella.) en la comida y seguir manteniendo las demás.

Aunque lo veas muy parecido a la dieta que mantenías, tienes que pensar que tu cuerpo no está preparado para cambiar de un día para otro. Tienes que ir incorporando alimentos de forma progresiva, al igual que permitirte algún capricho de vez en cuando. El día que te saltes un poco la dieta, procura hacerlo en la comida y realiza una cena a base de fruta o verdura, para compensar las calorías de ese día.

Una vez llegados a nuestro peso ideal pon empeña en conseguir mantenerlo. Disfrutar de la comida de forma inteligente y realizar un actividad física adecuada a tus características.
Como popularmente sabemos: lo difícil no es llegar, sino mantenerse.